El Último de la Fila en Barcelona: así fueron los conciertos de reencuentro en el Estadi Olímpic

Lo básico 🎸

  • Dos conciertos en el Estadi Olímpic Lluís Companys: domingo 3 de mayo de 2026 y unos días después
  • Barcelona fue la segunda parada de la gira de reencuentro de Manolo García y Quimi Portet
  • Primer concierto lleno hasta los 50.000 asistentes, el segundo rondó los 56.000
  • Casi tres décadas de ausencia desde la separación del grupo en 1998

Domingo por la tarde en Montjuïc, la marquesina del Lluís Companys todavía chorreaba cuando arrancó el primer acorde. Fue el 3 de mayo de 2026, y unos días después el grupo volvió a subirse al mismo escenario para cerrar su paso por la ciudad. Los conciertos de El Último de la Fila en Barcelona formaban parte de una gira de reencuentro que muchos daban por imposible: Manolo García y Quimi Portet, juntos otra vez, después de tres décadas de ausencia sobre un escenario compartido.

El Último de la Fila ofreció dos conciertos en el Estadi Olímpic de Barcelona, el domingo 3 de mayo de 2026 y unos días después, dentro de su gira de reencuentro tras casi treinta años separados. No fue un revival cualquiera: fue la vuelta de un dúo que marcó el pop rock español de los ochenta y noventa, ahora ante generaciones que ni siquiera habían nacido cuando el grupo se disolvió.

Quiénes son El Último de la Fila

El Último de la Fila se formó en Barcelona en 1985, cuando Manolo García y Quimi Portet decidieron dar continuidad a lo que habían empezado en Los Rápidos y, más tarde, en Los Burros. De ese pasado heredaron parte de su primer repertorio y una manera de tocar que nunca encajó del todo en una sola etiqueta.

Su sonido mezclaba rock, pop y flamenco, con guiños al raï magrebí que le daban una textura poco habitual en el pop español de la época. Esa combinación les valió varios discos de oro y de platino, y un éxito que se extendió más allá de España: Europa y Latinoamérica también hicieron suyas canciones que hoy siguen sonando en cualquier fiesta mayor.

La separación llegó de forma oficial en 1998, aunque el último concierto del grupo como tal ya se había dado antes, a finales de marzo de 1996 en Granollers. Tras aquello, Manolo García y Quimi Portet siguieron caminos en solitario, cada uno con carreras propias y sólidas, pero el clamor por una reunión nunca dejó de escucharse entre quienes crecieron con ellos.

La gira de reencuentro de 2026

La gira arrancó el 25 de abril de 2026 en Fuengirola, y Barcelona fue su segunda parada, apenas unos días después. No fue una decisión menor: la ciudad donde nació el grupo tenía que estar pronto en el calendario.

Sobre el escenario, Manolo García y Quimi Portet no volvieron solos. Les acompañó una banda amplia: Sara García (hija de Manolo, a la guitarra y los teclados), Ángel Celada a la batería, Juan Carlos García repartido entre teclados y batería, Antonio Fidel al bajo, Pedro Javier González con la guitarra española, y Josep Lluis Pérez —Ginés— a la guitarra eléctrica, con Irene Miller y Elena Reina poniendo los coros.

Los propios músicos han dejado caer algo que pesa sobre toda la gira: podría ser la última vez que este repertorio suena así, en directo. Dicho por ellos mismos, no como rumor de prensa.

Los dos conciertos en el Estadi Olímpic de Barcelona

Primer concierto — domingo 3 de mayo

Segunda parada de la gira y primero de los dos conciertos barceloneses, con el Estadi Lluís Companys lleno hasta unas 50.000 personas. El repertorio arrancó fuerte, con «Huesos» y «Conflicto armado», dos temas heredados de Los Burros, y recuperó también «Disneylandia», del mismo origen. Llovió durante buena parte del concierto y el escenario quedó mojado, sin que eso provocara ningún incidente. El álbum Enemigos de lo ajeno (1986) tuvo un protagonismo especial en la selección de canciones de esa noche.

Segundo concierto — jueves siguiente

Unos días después del primer concierto, el grupo volvió al mismo recinto para cerrar su paso por Barcelona. La asistencia rondó las 56.000 personas, de generaciones muy distintas —muchas ya pasada la setentena—, algo que se notaba en el ambiente. Hubo un descanso de siete minutos entre bloques, con vídeos de juventud del grupo proyectados en pantalla, y Manolo García cerró la noche con una ranchera final. Josep Lluis Pérez, esta vez, no tuvo los lapsus de afinación que se le notaron en el concierto anterior.

Qué canciones sonaron: el repertorio de los conciertos

Según coinciden dos crónicas distintas, el repertorio fue prácticamente calcado entre los conciertos de la gira, aunque para la segunda fecha en Barcelona conviene tomarlo como muy probable más que como certeza absoluta. Estas fueron las canciones confirmadas:

  • «Aviones plateados», «Sin llaves», «El loco de la calle»
  • «No me acostumbro», «Dios de la lluvia», «La piedra redonda»
  • «Mar antiguo», «Cuando el mar te tenga»
  • «El que canta su mal espanta», «Canta por mí»
  • «Lápiz y tinta», «Sara»
  • «Lejos de las leyes de los hombres», «Dulces sueños»
  • «Querida Milagros», «Mi patria en mis zapatos»

El cierre llegó con «Como un burro amarrado en la puerta del baile» e «Insurrección», y en el segundo concierto Manolo García tuvo un guiño particular hacia La Banda Trapera del Río, mencionada desde el escenario.

El ambiente en Montjuïc: anécdotas y momentos del concierto

  • Quimi Portet recordó sobre el escenario que faltaban cuatro días para cumplirse 41 años del primer concierto del grupo, celebrado en Centelles
  • Portet bromeó sobre un episodio de su juventud repartiendo plumas precisamente en Centelles
  • Durante la gira se proyectaron en pantalla mensajes surrealistas como «Compro oro» o «Vendo Opel Corsa»
  • El público coreó en catalán «que soc de Barcelona, i em moro de calor» durante «Como un burro amarrado en la puerta del baile»
  • Manolo García bromeó sobre el riesgo de resbalar en un escenario todavía mojado por la lluvia

Fue esa mezcla de nostalgia y complicidad la que convirtió las dos noches en algo más que un concierto de aniversario. Si te lo perdiste, no hace falta lamentarlo demasiado: con la banda hablando de despedida definitiva del repertorio, lo importante es que quedó documentado en la memoria de quienes sí estuvieron en Montjuïc.